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Beeeee!!
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Hola jóvenes. Las páginas (todas ellas), tienen su "intrínculis" de personalidad mafioso-pornográfica inmersa en un aura de deseos sexuales-pornográficos que bañan constantemente mi pululosa y maquiavélica mentecita; todo ello sin mención alguna al alcohol. Ahora no tengo tiempo de indagar en el campo de las amapolas silvestres, pero ya contaré su relación con el empalme en la mediana edad y el usufructo heredado por la madre de la circunferencia que se cortó las venas por ser encajada con perfección por un cilindro. Y claro que puestos ya a recordar cosas no podemos olvidar el éxito de don Farlopo y doña Farlopa; por lo cual voy a intentar naufragar en mis mares internos intentándo con toda premeditación y alevosía, rememorar las más impresionantes chorradas escritas y por escribir. Aquí en la academia de ridículos posteriores a la consagración del Caliz en la Santa Misa, se encuentran reunidos don Berberecho Limonero, doña Almeja Pimentosa, don Andrés "cuidado con los Calamares" y algún que otro especímen de la naturaleza. No se sabe a cuento de qué coño han venido estos perifóllicos, pero ya que están aquí, qué le vamos a hacer. Estaba doña Escarola la Escoriada comprando ropa a sus coles, primas del alcalde de la huerta vecina don Col De Bruselas, cuando, como el que no quiere la cosa, aparece don Van Der Viene, un sobrino muy viajero de la susodicha Escarola. Para celebrar tan majestuoso encuentro se metieron en el bar del primo José el Cebollino y se encontraron con los de la reunión de ridículos posteriores a la consagración del Caliz en la Santa Misa. Tras unas copas de más doña Escarola empezó a revolcarse con doña Almeja Pimentosa y en tal encuentro fueron rociadas por la gracia y el salero del Berberecho limonero, que se corría ácidamente. En tal momento de éxtasis el primo y dueño del bar don José el Cebollino sacó unas algas farloperas del mar de enfrente y aquello se convirtió en una auténtica orgia de manjares. Pero no se dieron cuenta que en ese preciso instante entró la Cabra Manolita. En menos de cinco minutos murieron devorados todos los presentes en pleno porno-colocón. En algunos casos las muertes fueron de lo más violentas: Mientras la Cabra Manolita mordía a doña Escarola la Escoriada, ésta gritaba beeeeeeeeeeeeeeeee! que buena está la Escarola!. Y doña Escarola gritaba en pleno éxtasis: Sí,sí,sí muérdeme "piazo" cabrón!. Don José Cebollino estaba revuelto con las almejas pimentosas y mientras eran devorados gritaban al unísono: Así, así, así se muerde así!. Y sus lindos cuerpecitos todos envueltos en sangre, o ketchup no recuerdo bien, fueron apagándose cuan linterna cuando se queda sin pilas hasta llegarles la muerte justo en el preciso instante en que todos se corrían al unísono. En fín, que esto no tiene nada que ver con don Farlopo y doña Farlopa por la sencilla razón de que están inmersos de lleno en la TRAGEDIA MÁS O MENOS GRIEGA III. Así que, el que se sienta decepcionado, que se haga una "manuela" con la izquierda pensando en las tetas farloperas de doña Farlopa o en los melones tan hermosos que tenía doña Sandía. |